Los italianos por la independencia de Cuba

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Publicado: 24 de febrero de 2018 | Por: MSc. Sandra Estévez Rivero | Fotos: Archivo

Al Grito de Independencia de los cubanos el 24 de febrero de 1895, los italianos se adhirieron a esta causa. A pocos meses del estallido de la guerra, en Roma la Federación de las Asociaciones Populares discutía, por primera vez, de la gesta de los valerosos cubanos y de cómo podían contribuir a que la isla del Caribe, lograra la anhelada independencia. El 6 de abril de ese año, se fundó en Roma el “Comité Central Italiano por la Libertad de Cuba”.[1] Este unía entre sus miembros, a los sectores e instituciones más progresistas y radicales de la época; diputados al Parlamento Italiano, Masones, la Cámara del Trabajo, la Prensa, el Cuerpo de Voluntarios Garibaldino y el Comité de la Mujer Italiana.

El movimiento se expandía como pólvora en toda la península. El 14 de septiembre de 1896, tuvo lugar el varo del Cristóbal Colon en Génova.[2] En medio del acto, los obreros, republicanos y socialistas, tomaron por asalto el lugar y protestaron enérgicamente con gritos de ¡Viva Cuba Libre![3] En Italia, continuaron las actividades y se contaba con un nutrido grupo dispuesto a marchar a Cuba. Desde septiembre de 1896, el gobierno vigilaba con mucha cautela a los simpatizantes de los cubanos, porque tenían noticias de que se preparaban para marchar a la guerra.

El Embajador de España en Italia, denunció los preparativos de una expedición, que ya contaba con alrededor de cien miembros. Los preparativos se realizaban en Roma, en la sociedad “Giuseppe Garibaldi”. El plan era bien preciso, se zarpaba en el barco “Michelangelo”, todos pasarían como simples inmigrantes a América; pero fueron delatados por un miembro de la Asociación.[4] Esta no fue la única ocasión, se prepararon otras expediciones, a pesar de la vigilancia y de las negativas por parte de Estrada Palma en los Estados Unidos.

En diciembre de 1896, con la ayuda del “Comité Central Italiano por la Libertad de Cuba” y miembros del Partido Socialista, en Sicilia un grupo de revolucionarios partirían a bordo del barco “Laurada”.[5] Esta fracasó, por la intervención de Charles Caughy, cónsul norteamericano en Messina, por mandato directo del gobierno de su país. En marzo de 1898, Ricciotti Garibaldi,[6] organiza un viaje para Cuba, con la convicción de que en pocos días, reclutaría alrededor de cuarenta mil combatientes. En Génova, miembros del Partido Socialista, habían agrupado a cerca de cincuenta hombres, que se pondrían bajo sus órdenes. Muchos de estos expedicionarios no lograron su objetivo, unos porque fueron detenidos, otros porque ya arribados a Estados Unidos, se les negó zarpar hacia la Isla.

No todos fueron convencidos, numerosos italianos formaron las filas del ejército libertador. Entre ellos está Oreste Ferrara, alto oficial mambí y Francesco Federico Falco, Jefe de Sanidad Militar. Fue Italia, por medio de sus valerosos hijos, ejemplo de solidaridad e internacionalismo.

 

 

[1] Francesco Tamburini: “L’ INDEPENDENZA DI CUBA NELLA COSCIENZA DELL “ESTREMA SINISTRA” ITALIANA (1895-1898)”; en: Spagna contemporanea. No. 7, año. IV, 1995, pp.40-41. Donado por el Dr. Francesco Tamburini.

[2] Correspondencia diplomática de la delegación cubana en Nueva York durante la guerra de independencia de 1895 a 1898; t. III, pp. 77-78 y 89-90.

[3] El barco era de 6840 toneladas, contaba con 453 hombres de equipaje, con un costo total de 2 millones de liras. Perteneció a la armada española que enfrentó el ataque naval norteamericano en la bahía de Santiago de Cuba el 3 de julio de 1898. Archivo del Ministerio del Exterior de España (AMEE): Fondo, Italia, Riservato, rapporto No. 045003, 5 de septiembre de 1896.

[4] AMAER, S. P., rapporto, “riservato”, No. 046819, 27 de septiembre de 1896. Del Embajador Benomar al Ministro del Exterior Visconti Venosta.

[5] Francesco Tamborín: Ob. cit., pp. 63-64.

[6] Ricciotti Garibaldi, nació en Montevideo, Uruguay, el 24 febrero de 1847. Fruto de la unión de Giuseppe Garibaldi y Anita Garibaldi. Su infancia la transcurrió entre Nizza, Caprera e Inglaterra. Fue el cuarto hijo del “Héroe de dos mundos”. A lo largo de su vida, continuo el ejemplo del padre, fue considerado por los revolucionarios italianos, un gran patriota y político. Muere en Riofreddo, Roma, el 17 julio de 1924.