Estos cangrejitos si van hacia delante

Body: 

Publicado: 5 de abril de 2018 | Por: Carlos Manuel Ponce Sosa | Fotos: Autor

Una de las comunidades costeras con más arraigo en la ciudad, Los Cangrejitos, experimenta cambios significativos en su fisionomía.

Ello fue posible por el esfuerzo de múltiples entidades y la voluntad de sus propios moradores, dos de los factores esenciales en el movimiento socioeconómico “Santiago Arde”, que tiene lugar en el territorio desde finales del año 2016.

Es así como las personas de un barrio cuyo modo de vida está estrechamente relacionado con los avatares y bondades del mar, y con oficios tan antiguos como la pesca hoy pueden disfrutar, sin desplazarse a sitios de mayor desarrollo en la urbe, de los nuevos servicios que ofrecen sobre todo un centro tecnológico, una panadería-dulcería de alto estándar y un confortable centro gastronómico muy cerca de la margen de la costa.

En un breve recorrido de este reportero por la zona los beneficios sociales saltaban a la vista: sala de computación repleta de niños y la alegría propia de tener entre sus manos una laptop o una tablet, vecinos comprando y llevando a sus casas —enfatizo, ubicada a escasos metros— confituras y panes con las más variopintas formas y exquisito sabor, personas sentadas en el ranchón degustando mariscos y cerveza fría, mientras la brisa marina hace de las suyas cuando inunda el espacio.

El estado de bienestar resultó evidente pero dejemos que opinen los principales encartados, algunos de aquellos que han mejorado su calidad de vida, gracias a la materialización de otra fase del “Proyecto de Revitalización del Paseo Marítimo La Alameda”, concebido por la arquitecta Lina Magdariaga Marante y el apoyo de un amplio grupo de especialistas de la Oficina del Conservador de la Ciudad.

La primera en ofrecer su criterio fue Dulce María Pulido Ruiz quien opinó que anteriormente este era un lugar desposeído de casi todo y abundó: “Es muy loable que se hayan hecho estas obras aquí. Le cuento que los niños de la comunidad tenían que ir hasta el centro de la ciudad si querían entretenerse con algo más que no fueran los juegos tradicionales. Con este centro tecnológico ahora tienen un sitio donde además de jugar, aprenden.”

“Estoy contento con las nuevos servicios. Además, no sé si es por la ubicación pero he podido comprobar que en esta panadería incluso los productos son más baratos y hasta el momento la calidad de los mismos es muy buena”, dijo Vladimir Núñez, luego de salir de la panadería-dulcería con varios productos en una jaba.

 Por su parte el pequeño de 7 años Alexei Aponte Castellanos refiere que además de jugar «a las bolas» y empinar papalote, ahora dedica varias horas especialmente los fines de semana, para divertirse en el centro tecnológico utilizando las computadoras para jugar en red con sus amigos, siempre teniendo presente el encargo de sus padres de cuidar a su hermana menor y las laptops de la sala de computación.

La comunidad Los cangrejitos no es todavía una maravilla urbana. Las diversas obras acometidas en esta localidad tampoco buscan desterrar la esencia que le identifica como lo que es: un barrio tradicional dedicado a la mar, mas hoy sus personas disfrutan casi de las mismas comodidades de aquellos que habitan las zonas más concurridas de Santiago de Cuba.