La mística del Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia

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Publicado: 25 de abril de 2018 | Por: Carlos Manuel Ponce Sosa | Fotos: Autor

El poeta Ariel Lardoeyt declama muy cerca de los lechos de Emilio Bacardí y Elvira Cape.

Los mejores espíritus de la cultura, ideas y acciones independentistas cubanas fueron invocados en la “Noche mística” del domingo 22 de abril en los senderos del Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, actividad organizada por especialistas de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba.  

El camposanto de esta urbe es un sitio singular por sobradas razones. Los epitafios de muchas de sus tumbas develan al visitante nombres de ilustres personalidades, de las cuales, la mayoría de las veces, escuchamos hablar por primera vez en nuestras clases de Historia; y cuyas obras en los distintos ámbitos de la vida han contribuido sobremanera al decursar de nuestra nación y allende los mares.  

En sus osarios, mausoleos, panteones, monumentos, yacen los restos de Carlos Manuel de Céspedes, Pepe Sánchez, Emilio Bacardí, Compay Segundo, Luis Carbonell, Bravo Correoso, Elvira Cape, Miguel Matamoros, José Martí, (…) “el más universal de los cubanos” (…), 28 generales del mambisado...     

Dos de las marianas del cementerio de Santiago de Cuba, emblemáticas obras de arte que distinguen el camposanto.

Este sagrado lugar posee una singularidad especial. Es donde confluyen en armonía escultura, espiritualidad, arquitectura e historia. Ello en gran medida se debe también al oficio y talento de marmolistas y graniteros quienes dotaron al ʻSanta Ifigeniaʼ de verdaderas obras de arte. De ahí que más de un conocedor de estos temas haya catalogado el sitio como un museo a cielo abierto.

Precisamente a partir de este concepto la 16 edición de la “Noche mística”, en conmemoración del 150 aniversario del Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia, devino escenario exclusivo para la convergencia de diferentes manifestaciones culturales.

Luego del tributo al líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz sobrevino un torrente de pinceladas artísticas de buen gusto, comenzando por la declamación del poeta Ariel Lardoeyt, continuando con el Ave María de Franz Schubert, interpretado a cappella por la soprano Cristina Delisle, más la actuación de Ana Ferrer Martín con un pataquín de las deidades africanas.

De la “Noche mística” fueron partícipes trabajadores en activo y jubilados del cementerio, miembros de la comunidad, artistas, jóvenes que realizan diariamente la guardia de honor, así como el M.Sc Arquitecto Omar López Rodríguez, Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba.

Coro Madrigalista, una de las agrupaciones de su tipo más sobresalientes en el país.

El clímax de la velada sociocultural del domingo último llegó cuando se escucharon las voces del Coro Madrigalista ─ ¡El mejor de Cuba!, dijo alguien a viva voz como premio a una de sus interpretaciones─.

La sobresaliente agrupación santiaguera deleitó con sus versiones del Son de la Loma, de Matamoros, el Chan Chan de Compay y otros números musicales emblemáticos de grandes del pentagrama como Electo Rosell (Chepín) y Ñico Saquito. Todo ello se desencadenaba muy cerca de los sepulcros donde descansan sus creadores, momentos en los que el simbolismo llegó a rozar la piel.

El actor Elio Salas Rodríguez interpretando Igual que el niño Valdés, monólogo popularizado por Luis Carbonell.

Otros instantes significativos llegaron con la magistral interpretación del actor Elio Salas de poemas y monólogos icónicos, entre ellos, Son de Negros en Cuba de Federico García Lorca, Cóctel de Son de Félix B. Caignet e Igual que el niño Valdés, todos popularizados por el “Acuarelista de la poesía antillana” Luis Carbonell.

Casi al final de la “Noche mística” varios de los presentes encendieron velas alrededor del parque central del Cementerio, el Ambrosio Grillo, eminente médico y alcalde de la ciudad de Santiago de Cuba, cuya dedicación y hallazgos científicos fueron decisivos para aliviar las dolencias de muchos necesitados, sobre todo en tiempos que pululaban en la región epidemias como la tuberculosis.

Instantes íntimos con los familiares queridos que yacen en el Cementerio Santa Ifigenia.

Fueron los momentos más sublimes y de mayor conexión espiritual presenciado, minutos en los que fluyeron como cascada recuerdos y conversaciones íntimas con generaciones de familiares que reposan en el camposanto, con siglo y medio de existencia.

Instantes íntimos con los familiares queridos que yacen en el Cementerio Santa Ifigenia.